|
Jaime Antezana: “Se está erradicando sólo una pequeña área y hay más recursos, pero es insuficiente”
El experto en temas de narcotráfico y sociólogo, Jaime Antezana, conversó con Buen Gobierno y evaluó la lucha actual contra este delito y de cómo Sendero Luminoso se ha convertido en una firma de narcotraficantes.
¿Casi al cabo de un año de gobierno aprista, cuál es el balance de la lucha contra el narcotráfico?
Creo que el Estado hoy no está haciendo lo necesario y suficiente para poder enfrentar el narcotráfico en el Perú. Uno encuentra un discurso radical, sumamente duro, contra el narcotráfico. Se aborda en el discurso todos los aspectos que conciernen a un enfrentamiento global integral del problema, pero ya pasando a tierra firme esto no es así. No podemos cerrar los ojos a la realidad después del acto de Tocache del 15 de marzo. El gobierno cumplió con el reinicio de la erradicación de los cultivos de hoja de coca ilegal, es decir aquella producción que va básicamente a las pozas a los laboratorios, pero lo que vemos en la realidad es que la erradicación sólo se está dando en un área muy pequeña del Alto Huallaga. Obviamente es una zona donde hay resistencia armada de Sendero Luminoso (SL) a este operativo de erradicación de cultivos de coca ilegales y de destrucción de pozas de maceración. Pero en el conjunto de valles cocaleros de todo el Perú hay tranquilidad y no hay ningún proceso de erradicación. Hay entonces una erradicación focalizada. Es importante que se haga, pero es insuficiente. Sobre todo si se anunció que se superaría la visión unilateral de la estrategia anterior, la crítica era que había erradicación, pero no iba acompañada de un proceso efectivo de interdicción, un proceso efectivo de control de los insumos químicos y la captura de aquellos que articulan la cadena económica del narcotráfico.
¿Hemos pasado de ser un país que siembra hoja de coca a uno que produce drogas?
Uno de los cambios más importantes que se ha producido desde el año 1999 hasta la fecha es que el Perú ha pasado de ser procesador de pasta básica de cocaína a productor de clorhidrato de cocaína. Hoy en el Perú se hace todo el proceso de procesamiento y refinamiento, y el Perú se ha convertido entonces en exportador de clorhidrato de cocaína y también para su consumo interno.
¿Cuánto produce el Perú en toneladas métrica de clorhidrato de cocaína?
Son 289 toneladas. Si a eso le restamos 13 toneladas que en promedio la policía incauta y le restamos 16 toneladas que se dirigen al consumo interno, de consumidores habituales y no habituales, tenemos como suma que el Perú exporta en redondo 260 toneladas de cocaína a los mercados en Europa, Asia y América Latina, en ese orden. Principalmente Europa.
Hay más incautación, pero…
¿Qué significado tiene este cambio?
Que el Perú haya pasado de ser procesador a productor de clorhidrato de cocaína y de haber producido así el año pasado, según el informe de las Naciones Unidas 260 toneladas, a producir 289 tonelada, es sin lugar a dudas un cambio espectacular. Quiere decir que en el Perú no hay un efectivo combate al narcotráfico. Por eso le decía, si vemos en concreto tenemos una erradicación focalizada, tenemos algo de intensificación de control de insumos químicos, cierto, en los dos últimos meses, después de los discursos oficiales, en particular el discurso del presidente de la República, podemos afirmar que ha habido una intensificación en especial en el Alto Huallaga, algo en el valle del río Apurímac o en Aguaytía. Sin embargo, esto es insuficiente para poder estar hablando de un combate efectivo. Todavía no hay un control de los insumos químicos derivado de un sistema de control centralizado, eso es una tarea pendiente. Lo que hay hasta la fecha es que la policía está haciendo una mayor tarea de incautación, pero no esta afectando fuertemente al narcotráfico.
¿Y la interdicción?
En cuanto a la interdicción, es decir la destrucción de las pozas de maceración, de los laboratorios; también hay nuevas cifras que salen a anunciarlas cada quince días, sin embargo lo que podemos decir es que éstas son intermitentes. Las zonas donde se está erradicando se esta haciendo interdicción, en las zonas del Valle del río Apurímac también se hace interdicción. En algunas zonas de Ucayali también, pero respecto a la dimensión que hoy ha adquirido el narcotráfico éstos todavía son golpes parciales.
¿Cuáles son las zonas liberadas donde opera el narcotráfico impunemente?
El Monzón, el valle del río Apurímac, donde el Estado tiene que entrar en helicópteros destruye una poza y sale, ahí manda el narcotráfico, Aguaytia. Si hay una erradicación focalizada, si hay algo más de incautación de insumos químicos, pero en cuanto a la interdicción, se está haciendo con intermitencia, pese a lo que hay ahora. En cuanto a los planes, plan de lucha contra las Drogas, vemos que si bien por primera vez se le está dando recursos del Tesoro Público a Devida, sin embargo 12 millones son absolutamente insuficientes para enfrentar este monstruo que es el narcotráfico. Yo te digo lo siguiente: si uno mira los presupuestos que estuvieron planteados inicialmente en cuanto plan de lucha contra las drogas o de Devida, uno se va a dar cuenta de que lo que el Estado ha dado no es ni el 10%. Por otro lado, se ha dado algo a la agricultura, otros 12 millones, y a algunos otros sectores en el marco del crédito suplementario de unas semanas atrás. Pero todavía no hay un financiamiento nacional que permite al Estado peruano estar en condiciones de enfrentar este problema, todavía dependemos de los recursos de la cooperación internacional para enfrentar el narcotráfico.
Sendero es hoy una firma del narcotráfico
¿Cuál es la relación entre el narcotráfico y el terrorismo?
Mira en los ochenta hubo una alianza entre Sendero y el narcotráfico, en el Alto Huallaga. Cómo era esa alianza: el senderismo le daba protección armada a los sembríos de producción de coca y a las áreas donde se producía la droga. Sendero cobraba los cupos para dar protección al área, es lo que ocurrió en el Alto Huallaga entre los años de 1984 hasta el primer lustro de los noventa. No hubo alianzas en otras zonas., digamos en el valle de río Apurímac y Ene. Cuál es la situación hoy: en el Perú hay dos remanentes del senderismo que en el escenario de derrota estratégica tras la captura de Guzmán en el año 92 y de la división que se produjo en el senderismo. Algunos se alinearon en la posición de Guzmán, de luchar por un acuerdo de paz y luchar por una solución política derivada de la guerra y el otro sector continuó las acciones armadas. En medio de esta división, cada estructura tomó un camino propio. En el caso del valle del río Apurímac y Ene, el senderismo que operaba ahí después de la captura de Feliciano toma un camino propio y se vincula al narcotráfico. Empezaron básicamente como protectores de la cadena de traslado de la droga. Eran básicamente mochileros, jóvenes rurales que cargaban en sus mochilas 10, 15 kilos (de drogas). Así inició esa nueva relación entre sendero y narcotráfico. Eso fue del año 2000 hacia delante.
De acuerdo, ¿pero hoy en día?
Ahora, Sendero ha pasado a otra etapa. Lo que está ocurriendo ahora es que Sendero no sólo da protección a la gente vinculada al traslado de la droga, sino que ahora Sendero se ha metido en la cadena narco. Qué quiere decir esto, que desde el segundo semestre del 2004 Sendero se dedicó a sembrar coca en el río Ene y a tener sus propias pozas de maceración. Si uno mira la cronología de acciones armadas, ellos tiene la última acción armada en julio del año 2003 después del secuestro de los 71 trabajadores de la empresa Techint. Después se replegaron, no tuvieron acciones armadas, qué pasó en ese tiempo, Sendero fue incursionando en la cadena narco porque no había nada que lo impidiera. Hoy Sendero Luminoso ya no sólo da protección a la gente que carga la droga sino que ahora ellos están ahí como una firma económica más del narcotráfico.
¿No son más entonces una agrupación con una ideología que los agrupa sino simples narcotraficantes?
Yo creo que ellos usan la franquicia, el logo de PCP, usan algo del discurso político, pero en realidad lo que son hoy es un brazo armado que da protección al funcionamiento del negocio de las firmas que operan en estas zonas. Es decir, tiene experiencia de guerra en la zona, tienen dominio y conocimiento del escenario y tienen organización.
Sendero se está “farcarizando”
¿Y cuánta fuerza tienen?
Yo creo, que respecto al Alto Huallaga éstos son más fuertes, han permanecido ahí, sobrevivieron a la derrota estratégica del senderismo como proyecto de guerra. Ellos hoy ya no tienen estrategia política, una estrategia de poder, ya no es la ideología lo fundamental de su cohesión, hoy es básicamente el negocio, entonces ellos como un brazo armado lo que pretenden es demostrar a las demás firmas del narcotráfico que ellos son una fuerza capaz de poder garantizar el funcionamiento de la producción de drogas y a los cocaleros también les quieren decir que ellos son los que los van a defender contra la erradicación forzosa. Entonces, tienes a Sendero colocado en un escenario donde ellos van a enfrentar los operativos de interdicción, como ha ocurrido desde el 2005, cuando reiniciaron las acciones armadas contra la policía armada, después tienes lo de Machente, tienes una serie de enfrentamientos y ataques a policía de carretera que hacen el control justamente del tráfico ilícito de drogas. Todas las acciones están orientadas a golpear a quienes desde el Estado tienen una responsabilidad en la lucha antidrogas. Ese el nuevo signo de las acciones armadas de Sendero. Decirle a los narcotraficantes que ellos están ahí para proteger el negocio, ése es el camino de las FARC, ellos están en un camino de farcarización.
¿Entonces Sendero se va a convertir en el Perú lo que es las FARC en Colombia?
Bueno, no podemos dar una respuesta taxativa sobre el asunto, pero están en ese camino. Cualquier cosa puede pasar si no resolvemos el problema hoy. Cuántos eran en 1999, se encontraban estos remanentes de Sendero Luminoso en el Ene, no más de 60 hombres, la mayoría adolescentes, mal vestidos, mal alimentados, con armas viejas y rusticas. Ese era el senderismo del 1999. Hoy son capaces de hacer una emboscada en el puente Catute a un convoy policial, hicieron una emboscada en Machente a otro convoy policial, mataron a dos trabajadores de Enaco, después hicieron otros ataques a policías de carretera, entonces uno no puede dejar que el problema siga creciendo porque ahora Sendero no se alimenta de la captación de gente por la vía ideológica, sino de su capacidad de ser un factor de poder en la zona. Sí tiene organización, sí tiene armas, sí tiene plata, como ha demostrado claramente tenerlos, en consecuencia para muchos jóvenes que están en estas zonas sin ninguna posibilidad de desarrollo o de ascenso social, llamada movilidad social, Sendero puede convertirse en un camino indebido para resolver los problemas que tienen. Por eso es que Sendero crece, no lo podemos negar, pero no crece vinculado a una dirección nacional de Abimael Guzmán, están en otro camino por eso digo yo que se autonomizaron de su partido.
¿El gobierno está en lo correcto al afirmar que la policía actúa adecuadamente en este tema y que los resultados se van a ver tarde o temprano?
El 16 de este mes, cerca de Tocache, a cinco kilómetros de la principal base de lucha antinarcóticos, Santa Lucía, muy cerca de donde se están haciendo operativos de erradicación y destrucción de pozas de maceración focalizando en la zona de Yanajanca, Cholón, provincia de Marañón, Huanuco; justo cuando la policía iba a hacer un operativo de incautación de insumos químicos, Sendero mató a tres policías, dejó dos heridos y mató a un fiscal. Qué es esto, ¿quiere decir que el frente policial Huallaga está funcionando, que los servicios de inteligencia están funcionando? No, de ninguna manera, no podemos aceptar lo que están diciendo algunos voceros del gobierno. Los senderistas han vaciado sus cacerinas contra estos policías, les han metido más o menos ochocientos balazos y esto ocurre después de dos meses, el 12 de abril hubo otro enfrentamiento, a trabajadores de Encora y policías que les daban a protección en la zona de Yanajanca. Entonces, cómo poder decir que existen resultados. Lo que está haciendo Sendero es reírse. Es demostrar que ellos tienen una moral superior a las fuerzas de seguridad.
Frente policial Huallaga no cumple objetivos
¿Se puede afirmar entonces que el frente policial del Huallaga no está funcionando?
Lo que está demostrado es que el frente policial Huallaga, que surgió tras la declaración del estado de emergencia del Alto Huallaga, en diciembre del 2005, no está cumpliendo su objetivo. Esto se está yendo de las manos y Sendero está demostrado que tiene mayor capacidad de acción militar en el área.
¿Cómo se debe enfrentar a Sendero hoy en día?
El problema de enfrentar a Sendero no pasa de enfrentarlo como si fuera el enemigo de los ochenta. No es el enemigo de los ochenta, son dos facciones las del Alto Huallaga y la del río Apurímac, que hoy están sirviendo como un brazo armado del narcotráfico y a la vez se han convertido en una firma económica del narcotráfico. Estas dos organizaciones armadas no pueden ser el principal enemigo de la seguridad nacional, el principal enemigo de la seguridad nacional es el narcotráfico, a quienes ellos están hoy sirviendo, Sendero Luminoso puede ser hoy desarticulado, Artemio puede ser capturado y también sus miembros, igual puede ocurrir con Alipio y toda la gente que está en la parte norte del río Apurímac; el problema está en que van a surgir otras organizaciones parecidas, porque el narcotráficos necesita de ellas para que les den protección. En consecuencia, no se trata de volver a tener una estrategia antisubversiva, en la creencia de que estos dos grupos son los principales enemigos, el principal enemigo es el narcotráfico. Lo que queda como tarea hoy es que el gobierno decida de una vez políticamente enfrentar este problema. Hay mucho en el discurso, pero todavía hay poco acción concreta.
|
|
 |